jueves, 29 de diciembre de 2011

Cranford

Hace tiempo vino a mi una novela de Elisabeth Gaskell (gracias a la mano que me la regaló), Cranford, de la que me quedé absolutamente enamorada. Elisabeth Gaskell fue una novelista y escritora de relatos inglesa durante la época victoriana. Sus novelas, hoy revalorizadas, ofrecen un retrato de las vidas de muchos sectores sociales (incluyendo a menudo a los más pobres), con una agudeza tal que tienen interés para los historiadores sociales así como para los amantes de la literatura.

Cranford es una de esas obras en las que se recoje la vida de un pueblecito costero donde solo parecen vivir mujeres solteras o viudas donde te puedes adentrar en los pequeños y grandes acontecimientos de la vida de esta comunidad (hacia 1840): visitas inesperadas, enfermedades, muertes, casamientos... pero todo acompañado de una dosis enorme de sororidad entre las mujeres de Cranford. Donde, en definitiva "Todo es inalterable, cada individuo conoce su lugar en el mundo, y las códigos de conducta rigen las relaciones entre las personas. Pero todo esto puede cambiar".

Es una delicia de libro que os animo a leer.

Por otro lado, para gracia mia, la BBC ha hecho una serie que recoge esta historia, junto con dos más de la autora, las confesiones del Señor Harrison y Milady Ladlow, y a la que ha titulado Cranford

La serie es impecable (como todas las que hace la BBC) y la presencia de actrices como Judi Dench, Imelda Staunton, Francesca Annis y Eileen Atkins hace honor a ello.

El formato es en miniserie (para mayor disfrute). Tiene varios premios: Globos de Oro, BAFTA y Primetime Emmy. Y por último deciros que sacaron una secuela bajo el nombre de Return to Cranford.

Pues nada, para una navidad de esas bajo manta y té o café calentito, acurrucaditos en un sofá... Cranford!!

A la carga de nuevo!

Bueno, pues aquí estoy otra vez. Me quedé con la lectura de La Mano de Fátima de Ildefonso Falcones. Pues bien, despues de sufrir un poco con las atrocidades y barbaridades descritas por el autor que reflejan, supongo, con bastante fidelidad nuestro comportamiento en esa época, y cuando digo nuestro me refiero al de nosotros como seres humanos, da igual de qué bando fueramos, ya habiéndose calmado un poco la cosa, disfruté mucho con la trama. Me gustó la moraleja y, sobre todo, la "comedura de tarro" del personaje protagonista, Hernando, que te lleva a reflexionar y cuestionar grandes creencias.
Os lo recomiendo!!!

jueves, 25 de agosto de 2011

La bella Saldaña

Os animo a visitar Saldaña. Hace tiempo ya tuve la suerte de disfrutar, en muy buena compañía, de un fin de semana en esta bella villa palentina. Nos alojamos en una hermosa casa rural en la Plaza Vieja (conjunto histórico-artístico) con sus soportales y sus casas de poste y carrera con esos bellos entramados de madera.

Tambien visitamos la Iglesia de San Pedro con su museo arqueológico donde se exponen los objetos descubiertos en la Villa Romana de la Olmeda, la casa solariega del Marqués de la Valdavia y la ermita de Nuestra Señora del Valle y, como no, la foto bajo la casa torcida de Saldaña.

Pero sin duda la visita estrella fue a la Villa Romana de la Olmeda que recientemente ha sido rehabilitada (en 2009) colocándola como referente en españa. Descubierta en 1968 en las tierras de Don Javier Cortés. Una auténtica maravilla, os lo aseguro.

Para finalizar no irse sin llevarse consigo unas lubias blancas de saldaña y unos chorizos. Y si puedes tómate algo en El Bodegón.

miércoles, 17 de agosto de 2011

El siglo XVI

En el trayecto a trabajar, me acompaña en el viaje un nuevo libro: "La mano de Fátima"de ldefonso Falcones. En su primera parte lo he pasado mal. Mira que eramos bestias en aquella época y poco a poco voy descubriendo nuevas sensaciones. Me va gustando mucho. Ya os contaré. Pero sobre todo he disfrutado volando con la imaginación y el recuerdo por las Alpujarras granainas. Todo un placer...

martes, 24 de mayo de 2011

Donde dije digo...

Bueno, no sabía que llevaba tanto tiempo sin escribir...

Pues resulta que después de haber jurado y perjurado que nunca más volvería a ser madre (tengo ya dos), mira tu por donde la madre Vida te da la vuelta a tus "inamovibles" ideas y he vuelto a ser madre (con decisión, no por sorpresa). Esta es una de las grandes experiencias que me llevo por ahora en mi corta vida, la de "donde dije digo..."

Siempre he pensado que las ideas tenían que ser firmes, que no se debe cambiar, que siempre pensaría y actuaría de la misma manera, y os puedo asegurar que excepto la promesa que hice de pequeña de seguir patinando toda mi vida, que todavía cumplo, el resto no sé donde están.
Pero no creáis que me siento mal por tan vil autotraición, al revés, me siento muy
feliz de cambiar de manera de pensar, porque eso significa que soy flexible, que tengo en cuenta la relatividad, los cambios naturales, que las experiencias de la vida sirven para algo y no caen en saco roto.

De verdad, me siento más sabia cuanto más me equivoco y más cambio de ideas, y echo la vista atrás y me veo realmente infantil e inmadura diciendo cosas como yo jamás haría....

En fin.

Y volviendo al tema de la maternidad he de deciros que chissstt, os lo digo bajito, acercad el oído:
"He tenido un Hada"

sábado, 11 de septiembre de 2010

En Oxford alquilamos un coche y nos fuimos a Winchester.
Hicimos una pequeño recorrido por la ciudad
parándonos en los hitos más importantes como la estatua de el Rey Alfredo el Grande, el Real Hampshire Country Hospital, Winchester College, el Castillo de Winchester donde se cuelga una imitación del la mesa redonda de los
caballeros del Rey Arturo...

A mitad de camino me encontré con una casa con una inscripción que decía que ahí había pasado sus últimos días mi querida Austen, fue un momento entrañable.
Pero lo que realmente nos dejó sin palabras fue la catedral (y eso que no la pudimos ver por dentro). Es una de las mayores catedrales de Inglaterra y tiene la nave más larga de las catedrales góticas europeas.

Aquí tuvo lugar el funeral y entierro de Jane Austen en 1817.

De Winchester fuimos a Chawton, donde se haya la casa Museo de Jane Austen. El pueblo es muy bonito lleno de Cottage y desde luego en el museo disfruté mucho.

Y finalmente salimos hacia Bath... Ya en el condado de Somerset y saliendo del de Hampshire, conocida por sus balnearios termales y lugar
de recreo de ricos desde la época isabelina hasta la georgiana, ahí estaba Bath. Aquí pude ver lugares nombrados por Jane Austen en sus obras y, aunque no fue un lugar querido para ella, aquí se encuentra el Centro Jane Austen.
Paseamos felizmente por sus calles deleitándonos con sus edificios georgianos. Pasamos por El Royal Crescent, que es uno de los mejores ejemplos de arquitectura georgiana, The Circus, Pump Room (donde no entramos a tomar té, imposible), el Pulteney Bridge y por supuesto la catedral. De bath poco se puede contar, hay que ir verla.

Y ya de Bath fuimos hacia Gales. La primera parada fue en Swansea. Una ciudad costera, moderna y con encanto. Llenita de gaviotas. Fue allí donde tuvimos nuestro primer contacto con la lluvia.

Nuestro segundo destino era Aberystwyth, pero antes seguimos una ruta de castillo que nos propusieron en turismo. Fue un viaje muy agradable, los castillos muy bonitos y los pueblos encantadores. La tercera parada fue ya fuera de Gales, en Hereford. El viaje hacia allí fue precioso, las carreteras mágicas (vimos muchas hadas).
Hereford, conocida por sus toros, para mi tiene un significado más austiniano ya que es uno de los lugares donde tiene lugar la gran obra Orgullo y Prejuicio. Los hoteles por aquí eran de ensueño, parecían salido de una de sus obras, me sentí realmente un Bennet. Este fue el final de nuestro recorrido. De aquí regresamos a Bath y después otra vez a Londres de la que nos despedimos con mucha pena.

Espero que os haya gustado mi viaje y os animo a los/as que no hayáis ido todavía por estas tierras que os animéis a hacerlo.

Hasta pronto...

lunes, 2 de agosto de 2010

Un viaje especial...

Conocer Londres ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida como viajera.

Desde la primera vez que oí hablar de Londres a mi madre, que fue de viaje con unas amigas, he tenido mucha curiosidad por esta bella ciudad.

Después he conocido gente que ha ido y todos volvían contando anécdotas y describiendo la ciudad, sus gentes, costumbres, etc., de una forma que la hacían aun más apetecible.

En estos diez últimos años de mi vida, me sedujo a través de su literaturaclásica, en concreto de la mano de Jane Austen, Virginia Wolf, Las Bronte, Elisabeth Gaskell, Beatrix Potter y la ilustradora Cecily Mary Barker... a través de las protagonistas de sus historias. Cuando empecé a leer a estas autoras, empecé a tener más interés aun en conocer ya no solo Londres sino todo el Reino Unido. A través de sus novelas me sumergí y viajé a la campiña inglesa, vi grandes palacios, pequeñas casas de campo, rectorías y, como no la grandiosa ciudad de Londres.

Por último, una de mis mejores amigas que ha viajado varias veces a Inglaterra me contaba de forma oral y fotográfica las maravillas del país. A demás me introdujo en el mundo del Té y, finalmente, quedé atrapada y sin salida en un querer viajar a toda costa.

Por fin este año se ha hecho realidad mi sueño y he podido viajar y, nada más y nada menos, que en mi luna de miel, con mi marido al que adoro por encima de todo.

Estuvimos cuatro días en Londres, recorriendo las calles, leyendo la ciudad con los pies. Desde luego, no nos dejó indiferentes. Todo lo que nos habían contado lo podíamos ver de primera mano. Nos ha fascinado. Y hemos tenido la inmensa suerte de tener todos los días despejados y sin lluvia (que ya es difícil).

De Londres cogimos un tren hacia Oxford para estar un par de días. Allí hice realidad otro sueño que era conocer esa bella ciudad universitaria llena de historia, donde estudiaron y fueron profesores ilustres como el medievalsita C.S. Lewis, el filólogo y escritor Tolkien, el diácono anglicano, lógico, matemático, fotógrafo y escritor Lewis Carroll, a los que admiro por sus historias (Narnia, El Señor de los Anillos y Alicia en el país de las Maravillas).

Estando allí tuve el deseo de nacer otra vez y haberme ido a estudiar allí. De hecho, estando allí, comprendí lo importante que es estudiar Inglés y maldije la hora de no haberme puesto en serio con él.

En Oxford alquilamos un choche y nos fuimos a winchester... (continuará)


Me quiero ir aquí de vacaciones!!!

Me quiero ir aquí de vacaciones!!!

Té para dos (para mi gato)

Té para dos (para mi gato)

Para las que amáis a campanilla

Para las que amáis a campanilla

Hadas flores

Hadas flores