miércoles, 18 de marzo de 2009

SOLE GIMENEZ

¡FELICIDADES!

¡FELICIDADES!

Hoy es primavera en mi vida!!!

¡Felicidades! Y tengo tantas...

La felicidad de tener una madre a la que amo y a la que hoy felicito por ser madre, porque un día como hoy tuvo su tercer parto para traer al mundo a su tercera y última hija y, estoy segura, que ese día fue muy feliz. Yo tambien fui feliz ese día porque vine al mundo y me encontré con ella. Tambien felicito a mi padre, tambien él fue feliz.

La felicidad de haber crecido con mis hermanos y haber aprendido tanto de ellos.

La felicidad de tener en mi hermana a una amiga. Te quiero Palo.

La felicidad de haber tenido experiencias en la vida que me han hablado de Dios y me han acompañado hasta el día de hoy.

La felicidad de los amigos y las amigas. Esos que permanecen al paso de los años y en los peores momentos siguen ahí, no se cansan.

La felicidad irónica del duelo. Felicidad porque de los peores momentos se aprende, crecemos y nos convertimos en mejor personas (por lo menos se intenta).

La más grande de las felicidades, la de ser madre, la de tener dos flores en mi vida que la llenan de colores, suaves fragancias, risas, juegos, sueños, ilusiones, volar, volar, volar..., cantar, bailar... Os adoro pequeñeces.

La felicidad de tener una profesión que me llena de alegría todos los días (y de estrés, cansancio...)

Y por último la felicidad del amor, el amor compartido, el amor sincero, discreto, honesto, cariñoso, suave, tierno, apasionado, gatuno que espero que dure muchos, muchos, muchos años. Te amo mi vida.

Por todo esto hoy doy gracias a Dios.

¡Felicidades!

miércoles, 11 de marzo de 2009

viernes, 6 de marzo de 2009

Un nuevo placer

Mi nuevo rincón de placer es Jane Eyre de Charlotte Brontë, de la editorial Alba clásica. La traducción es de nuestra querida escritora y filóloga, Carmen Martín Gaite.

No se puede estar entre mejores mujeres

(bueno, sí, ya sé que sí, pero es este ahora mi trocito de placer)
Quiero recoger una parte de un capítulo en el que Jane expresa cómo las necesidades de las mujeres en nada se diferencian de las de los hombres.

Qué poco hemos cambiado. Seguimos hoy gritando, a quienes nos quieran escuchar, que tenemos las mismas necesidades; que eso de que nos guste jugar a las mamás, con bebés y demás, nos lo han vendido (muy bien amañado, por cierto) con el único fin de utilizarlo en nuestra contra, diciendo después, que lo de la martenidad, lo del instinto, lo de ser dulces, cuasi arcángeles, vamos, tranquilas, etc. es "natural" a las mujeres. ¿A caso los hombres no tienen tambien ese instinto? o ¿no será que carecemos de él ambos? ¿Es "natural" al hombre querer ser emprendedor, productor, actor de su vida? y ¿de la mujer no? A nosotras solo nos gusta cuidar, limpiar, coser (acompañar enfermos/as, acompañar abuelos/as, limpiar polvo, mocos, vómitos, cacas, uf, ¡¡es divertidisimo!!) Todavía no sé cómo no han creado ya al yayo-suegro o la yaya-suegra de juguete en silla de ruedas para que las niñas jueguen y vayan aprendiendo lo que se les viene encima "¡Yayo mocosote, se hace caquita de verdad!"

No, a nosotras no nos gusta leer, escribir, producir, crear, votar, estar en política, en sindicatos, dirigiendo empresas, tomando importantes decisiones como ciudadanas libres, en definitiva, no. ¿Verdad?

Bueno, aquí os dejo con el texto de Jane Eyre Brontë:

..."Se da por supuesto que las mujeres son más tranquilas en general, pero ellas sienten lo mismo que los hombres; necesitan ejercitar y poner a prueba sus facultades, en un campo de acción tan preciso para ellas como para sus hermanos. No pueden soportar represiones demasiado severas ni un estancamiento absoluto, igual que les pasa a ellos. Y supone una gran estrechez de miras por parte de algún ilustre congénere del sexo masculino opinar que la mujer debe limitarse a hacer repostería, tejer calcetines, tocar el piano y bordar bolsos. Condenarlas o reírse de ellas cuando pretenden aprender más cosas o dedicarse a tareas que se han declarado impropias de su sexo es fruto de la necedad."...

jueves, 19 de febrero de 2009

Las lecciones de la vida

Ayer tuve una experiencia con mi hijo pequeño muy interesante. El pequeño estuvo comportándose de forma poco colaboradora (desde mi adulto punto de vista, claro) durante sus deberes diarios que le mandan desde el cole. Vamos que el chiquillo tenía más ganas de juerga que de estudiar. Después cuando consiguió acabar sus tareas, continuó con esa actitud. Yo le pedía algo, no me contestaba. Ya un poco impacientada le dije: -" Hijo, ¡¿qué te pasa?!, ¡¿por qué te estás portando así?!" Entonces él se me quedó mirando y empezó a enjugar lágrimas en sus ojos y, sin más, me dijo: -"No lo sé"-, le hice un par de preguntas para ayudarle a pensar qué le pasaba. Él, con sus maravillosos ojos verdes llenos de lágrimas, me volvió a mirar y me respondió negativamente a las dos preguntas que le hice y añadió: -"No lo sé". Entonces le abracé y, mientras le abrazaba, pensé: "Pues claro, no siempre sabemos por qué hacemos las cosas, pero los adultos nos empeñamos en que nuestros pequeños nos den explicaciones, cuando nosotras/os mismas/os no somos capaces muchas veces de dar explicación a nuestras conductas. Le abracé muy fuerte y le besé. Le dije: -"bueno, no pasa nada"- " Intenta a partir de ahora estar un poco más centrado, ¿vale?"- Asintió con la cabeza y volvió a abrazarme. A partir de ese momento se comportó divinamente. No hizo falta castigos, gritos, enfados, etc.

De los niños y las niñas se aprende mucho.




martes, 17 de febrero de 2009

Cuando te sientes comprendida

Comprender: Abrazar, ceñir, rodear por todas partes algo; Contener, incluir en sí algo; Entender, alcanzar, penetrar.

Así es como me siento cuando estoy con el amor de mi vida.


Sólo tengo que ser yo misma porque estoy segura de que él lo capta.


Sólo me mira y ya sabe cómo quiero algo que le he pedido; no me lo trae de cualquier manera, sino de la manera que sabe que me gusta.

En las relaciones hay que hablar, comunicarse, contarse y explicarse todo lo extensamente que se pueda para que la otra persona te comprenda. Y cuando esto sucede... ocurre el milagro.


Gracias Amor, por comprenderme. Me haces sentirme en medio del bosque respirando eucalipto y rodeada de preciosas hadas flores.


Te quiero

jueves, 12 de febrero de 2009

Sergéi Rajmáninov

Pues en la película que os conté en la entrada anterior "Atrapado en el tiempo" hay una pieza que Bill Murray aprende a tocar y que es de Rajmáninov. Es una variación de un tema de Paganini y os invito a conocerlo y eschucharlo si tenés ocasión. Es muy bello.
Por otra parte, esta pieza ha sido utilizada en otras películas, por ejemplo "En un lugar del tiempo", una película muy romántica que protagonizaron Christopher Reeve y Jane Seymur. Ya no se encuentra, así que si tenéis oportunidad de verla, seréis afortunados/as.


Y para finalizar, si no conocéis mucho de Rajmáninov, os invito a que escuchéis el concierto número 2 para piano. Es una auténtica belleza. Y si os van las emociones fuertes, no dejéis de escuchar el concierto número 3. A mí se me erizan los pelos.


Pues, nada, si os gustan los románticos rusos... Rajmáninov es una buena opción.

Me quiero ir aquí de vacaciones!!!

Me quiero ir aquí de vacaciones!!!

Té para dos (para mi gato)

Té para dos (para mi gato)

Para las que amáis a campanilla

Para las que amáis a campanilla

Hadas flores

Hadas flores